Hay dos días en los que nunca pienso: ayer y mañana.
Mostrando entradas con la etiqueta Conociendo mundo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Conociendo mundo. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de septiembre de 2011

Au revoir

Otro verano más terminado. Ha sido un tanto extraño, la verdad. El mes de Junio fue... diferente. Recuerdo a la perfección cada uno de los días desde que terminó la escuela. El día 15 hice mi última prueba de biología, el 16 de chelo. El 17 fui a buscar un libro a la escuela por la mañana y estrené mi vestido de Forever21. Por la tarde acompañé a ver qué se cocía en mi instituto ya que se celebraba la fiesta del 25 aniversario. Digamos que fui de "concierto". El sábado 18 Marina vino a Barcelona, no la veía desde marzo, aprovechamos la ocasión para volver a quedar unas cuantas. El día 21 hice el control que no había podido hacer por haber enfermado durante los exámenes. Éste coicidió con el primer día de baño en la playa badalonina. El día 22 hice el último examen para subir nota de filosofía. De ahí hasta el 28 subimos a Girona y aproveché para leer un par de libros para el TR. El día 28 ya fue... redondo. Me dieron las notas, 9'5 de media. Por la tarde fui con Laura a la biblioteca para encontrar algún libro para su trabajo. Al volver, pregunté a mi padre si podía hacerme un tatuaje. Me contestó que sí, así que ahora ya tengo una corchea en mi muñeca izquierda. Por la noche, para mi sorpresa tuve una conversación filosófica y musical con alguien que hacía tiempo que no hablaba. Así varios días hasta que empezó julio y mi padre tuvo un accidente con la bicicleta. Por suerte, nada demasiado grave. Julio fue... musical también. Agosto volvió a ser gironí y deportivo. A finales de ese mes marché a Londres. No hay palabras que describan ese lugar. Y septiembre... aquí volvemos a estar. A la 1:11 am del último viernes de vacaciones escuchando LA CANCIÓN.

Sé que no podré escribir mucho durante el curso. Tengo mucho miedo. Los símptomas del nerviosismo ya están aquí... No sé qué será de mí, pero saldré de ésta.
Espero que hayáis tenido un buen verano y que el curso os vaya genial. ¡Hasta navidades!

martes, 23 de agosto de 2011

There I go

El verano está terminando y no hecho nada de lo que me hubiera gustado. Durante estos meses he pensado, quizás demasiado. Ahora mismo mi vida es un tanto extraña, surrealista quizá.

Fui al concierto de Bon Jovi. Una experiencia increíble. Llevo tanto tiempo sin escribir que ya no sé ni qué decir. Cosas han ocurrido pero no sé cómo expresarme. Así que dejaré todo en el aire.

El viernes pisaré mi futura ciudad: Londres. Por 5 días seré de allí. Por supuesto aún no he hecho la maleta. Volveré a escribir pronto!!!!

martes, 22 de marzo de 2011

No estoy perdida, bueno algo sí.


¡Hace siglos que no escribo! La verdad es que he estado muy liada y tampoco tenía muchas ganas de escribir nada. Pero ahora la ocasión lo merece. Acabo de ver que mi último post fue dando la notícia de que viajaba a Madrid para ir al concierto de Taylor Swift. Pues ya ha pasado. Todo ha sido tan rápido... tantísimos días de cuenta atrás y se ha esfumado. Me llevo un montón de risas con mi madre, un concierto lleno de alegría y energía junto a Jurdi y Marta, un poder conocer a Marina, Judith, Natalia, Andrea... y a Taylor Swift. Algún día contaré todo con detalle. Sólo tengo que decir, gracias mamá.

domingo, 13 de junio de 2010

Barcelona – Praga


Prisas y más prisas para hacer la maleta. Pesa demasiado, me decía una voz por dentro. Con todo el follón de la vaga no sabíamos si coger el tren o no. Al final fuimos con transporte público. ¿Quién deja el coche en un aeropuerto para que le metan la clavada del siglo? Pocos. Llegamos a la ciudad Checa y directos al hotel. ¿Eso qué era? Parecía de una película de miedo. Subimos al cuarto y nos medio instalamos. Las habitaciones estaban divididas en dos. Me había tocado con 3 compañeros, dos chicas y un chico. Así que sacamos el colchón de uno de los cuartos y lo pusimos para dormir las tres juntas. A las 5 de la mañana la gente corriendo por los pasillos y me desperté. ¡Hacía un sol radiante! Creía que me había dormido y me sobresalté. Pero volví a dormirme, no me costó demasiado. A los desayunos me bajaba con mi Colacao. Sí, sí, ¡qué allí no había! Nos vestimos y emprendimos nuestro primer viaje en tranvía. Quién nos iba a decir que cogeríamos tantísimos después. Visitar, andar, visitar, andar. Jo, qué bonito que era todo. Después por la noche volvimos a ir al puente de Carlos aunque nadie quería ir, todos teníamos muchísimo sueño. Pero fuimos y valió la pena. Se hicieron unas fotos que no tienen precio. Al volver al hotel, volvió la rutina. Jugar a cartas. Un par o tres de partidas y todos ya cansados. Pero aún así no nos íbamos a nuestras respectivas habitaciones hasta que se nos caía la cabeza. El segundo día fuimos al barrio judío. ¡Qué llantos me pegué! Las lágrimas bajaban por mis mejillas apuradas. Salieron tantas... Algo se me estremeció al ver aquello. Dibujos, escritos, nombres, tumbas... No sé, pero lo recuerdo y vuelvo a llorar. También fuimos al castillo. ¡Qué vistas! Por la noche volvimos salir. Nos dejaron tiempo libre pero acabamos unos 8-10 sentados en un banco en una de las plazas de Muzeum. Volvimos y obviamente, otra vez cartas. Al tercer día fuimos al campo de concentración de Terezin. Otra vez a llorar. Otra vez vi el dibujo que tanto me impacto en el barrio judío. Comimos en el pueblo ese. ¡Lo qué nos costó encontrar un lugar! Al final acabamos casi todos ahí metidos. Unos compañeros hicieron un simpa y los dueños nos buscaron con coche hasta que nos encontraron. Fue muy fuerte. Esa noche fuimos a una discoteca. La primera vez que iba a una. Supongo que tampoco estuvo tan mal del todo. Al principio no quería ni entrar pero acabé bailando un poquito. Y el cuarto día me pateé con Laura media ciudad. Íbamos de arriba abajo y de abajo arriba en busca de souvenirs para traerlos a Barcelona. Al final los acabamos encontrando al mejor precio. Después el avión salió con retraso y llegamos casi a las 12 de la noche cuando debería haber llegado a las 21. Turbulencias, fotos, cantos y risas. Entonces... ¿repetimos? ¡Claro!